Lartigue siempre fue consciente de un modo patológico de la evanescencia y de la volatilidad de la vida. El paso del tiempo, la erosión y la huella que la incapacidad de su detención, en el momento del goce y que en su admiración experimentaba, le generaban una inquietud turbada que le llevó a fotografiar y a narrar su vida de un modo obsesivo. Aunque también había algo de inconsciente en ello y de pulsión vitalista que acompañaba y aseguraba, a toda luz, un automatismo propio del genio. Tenía que congelar la felicidad para buscarse y reflejarse en ella, para representarla y asumirla, aunque fuese mediante la caracterización del personaje que hizo de sí mismo, que creó, que fue. Por eso en su obra se descubre la fragilidad, que es un habitante más de un lúcido entretenimiento.
Desde esta perspectiva controladora y previsora, tomó la mejor actitud que pudo ya desde niño y muy alertado por su carácter enfermizo: iba a retratar el tiempo y a generar memoria e iba a documentarlo todo, hasta su felicidad, no sólo en sus más de 200.000 fotografías bien archivadas (con escrupuloso detalle como también haría Picasso), sino en más de 7.000 páginas de diarios que componía y escribía con dedicación para sellar el entusiasmo que, si no sentía, desde luego vivía y transmitía.
Lartigue was always conscious of a pathological mode of evanescence and the volatility of life. Over time, erosion and the trail that the inability of his arrest, at the time of enjoyment and admiration that experienced, we generated a troubled concern that led him to photograph and narrate their lives in an obsessive way. Although there was some unconscious drive it and accompanying lively and assured, all light, an operator's own genius. I had to freeze the happiness sought and reflected in it, to represent it and assume, if only through the characterization of the character who made himself, who created, it was. So in his weakness is discovered, an inhabitant of a lucid entertainment.
La exposición que presenta el CaixaForum en Madrid permite adentrarnos en Un mundo flotante para singularizar ese contagio de cierta felicidad y dicha buscado en un mundo cambiante del que no se perdió ni un instante y del que nos deja millares para admirar su diestra belleza; hasta junio.
where: CAIXAFORUM madrid floating world
when: mars to june
Jean Jaques Lartigue




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